A RIO REVUELTO GANCIA DE PESCADORES
21/mar/2013
Manteniéndose el informe que los mejores resultados estaban en la pesca nocturna, coordinamos con Horacio Palacios una jornada de pesca la cual arrancaríamos por la tarde casi al caer el sol y prologaríamos por toda la noche hasta el amanecer.

De esta manera y con los elementos necesarios para llevar a cabo una adecuada pesca nocturna con toda seguridad y sin sobresaltos, partimos desde Campana realizando nuestra primera parada como es tradicional en la Estación del Pescador de nuestro amigo el Tono Ciliberti, en busca de unas buenas porciones de maza, maíz, morenas, lombrices, anguilas y algunos sabalitos, en el viaje no faltaron los comentarios con respecto al viento ya que para el momento en que estábamos en viaje el sudeste era más que intenso , en realidad fui todo el viaje estudiando donde podíamos pescar al reparo de semejante viento.

Llegamos al Recreo Keidel promediando las 18:30 horas, encontrándonos con Ramón que nos bajo nuestra embarcación, Javier por su parte nos quiso persuadir de no salir más allá del Talavera, lugar más que seguro sobre la costa de Zarate pero en donde a mi entender la pesca también seria nula, de todas formas teniendo en cuenta la fuerte sudestada, la marejada del Guazú y las posibilidades de fuertes lluvias y tormentas, nos quedaríamos a pescar en las cercanías del Keidel.

Motor en marcha entonces partimos con Horacio cruzando la marejada del guazú a marcha lenta, teniendo en mente que el único lugar posible donde estaríamos medianamente al reparo de la sudestada y donde podríamos tener respuestas efectivas de piques seria en las cercanías del puerto nuevo aguas debajo de todos los recreos, así fue que al llegar nos recostamos sobre la costa entrerriana en una profundidad de unos catorce metros tiramos el ancla y finalmente quedamos fondeados en una profundidad de dieciocho metros.

Procedimos entonces a armar los equipos, los cuales encarnamos con una variedad muy importante de carnadas de las que ya menciónanos, aunque todas nuestras expectativas estaban puestas para lograr capturas de bogas, el primer pique en uno de mis equipos encarnados con maza y maíz fue al instante, después de unos minutos estábamos ante la presencia de un muy buen ejemplar de armado, posteriormente y con la misma carnada Horacio logro también capturar otro buen ejemplar, la sudestada no mermaba y por consiguiente la marejada lo que provocó que nuestra ancla con dos metros de cadena se soltara del fondo, por lo que tuvimos que sacar nuestros equipos del agua y motor en marcha levantar el ancla y proceder a las maniobras de fondeo nuevamente.


Estas son las contrariedades que pueden suceder con condiciones climáticas como estas, por lo que esta vez me arrime mas pegado a la costa y fondeamos en una profundidad de ocho metros, donde no muy distante teníamos el veril donde la profundidad se iba a más de veinte, la noche se cerraba sobre el guazú amenazante de lluvias, reacondicionamos nuestros equipos realizamos nuestros primeros intentos en este lugar donde los piques y capturas no cesaron en toda la noche la especie que más se dio fueron armados que llegaron hasta los tres kilos encarnado con maza y maíz, bogas de hasta los dos kilos y medio, bagres blancos de hasta los dos kilos los cuales se dieron con maza, maíz y morenas , pati de hasta el kilo y medio encarnado con trozos de anguilas y anguilitas chicas enteras y un chafalote o pez perro de metro veinte de largo encarnado con morena. De esta manera a rio revuelto ganancia de pescadores dice el refrán y así fue.


Amanecía en el guazú con un rio sumamente calmo, el cual fue recobrando su normalidad a partir de las dos de la mañana donde el viento sudeste de a poco comenzó a frenar su furia, por lo que nuestro regreso a la guardería del recreo Keidel fue sumamente tranquila y placentera, sumándole la satisfacción de haber compartido con un gran amigo otra excelente jornada de pesca.
NOTA: Todo lo aquí relatado lo podes ver en nuestro programa de tv 498
Agradecemos a La Estación del pescador por las carnadas Recreo Keidel por la guardería y bajada de lancha Horacio Palacios por acompañarme en otra jornada de pesca |
Luis María Bruno
Semanariodelpescador@gmail.com