’NOCTURNA EN BUSCA DE LAS BOGAS DEL GUAZÚ’
10/mar/2009
Decididos a buscar las bogas en la noche por el Guazú, comenzamos con nuestro preparativos tratando de no olvidarnos nada en casa, aunque parezca mentira siempre hay algo que uno se olvida.
LOS PREPARATIVOS
Siempre es bueno armarse de una lista de los elementos necesarios para realizar una nocturna de embarcado, pues cualquier cosa que nos olvidemos en algún momento seguro
que lo vamos a necesitar, entre los elementos mas importantes tenemos que tener en cuenta abrigos, trajes de agua, baterías, lámparas de 12 wts.,agua potable, repelente, conservadora, hielo y refrescos, la cena y el desayuno, reflectores y como en toda las salidas equipos, carnadas, elementos de seguridad, documentación y suficiente combustible entre otros.
EL VIAJE
Nuestro viaje hasta el Guazú se encuentra distante solamente a unos 40 kilómetros, desde nuestro domicilio en Campana hasta la guardería del Recreo Keidel, como es costumbre nuestra parada obligada en nuestro viaje al llegar a metros del peaje de Zarate Brazo Largo, ingresamos a la Estación del pescador de nuestro amigo Tono Ciliberti en busca de lagunas carnadas para esta jornada.
Al llegar a la cabecera del segundo puente sobre el Guazú nos sorprendió una importante lluvia, por lo que al llegar al Keidel demoramos un poco en bajada la lancha, mientras esperábamos que amainara la lluvia en la guardería bajo techo donde tenemos al Potoca´s le sacamos las lonas y cargamos todo lo necesario para esta nocturna.
Una vez en marcha nos volvió a sorprender un fuerte chaparon ya casi llegando a las inmediaciones del puente, nuestro lugar elegido para esta jornada, un buen sector profundo frente a la boya 167 del Guazú, por lo que tendríamos que cortar camino por el Doradito y el Brasilero para así salir nuevamente al Guazú.
EL LUGAR, LOS EQUIPOS Y CARNADAS
Llegamos al lugar elegido donde se impone tirar un ancla de proa y otra de popa, esto debido a los remolinos que se originan en el lugar por la profundidad, de no ser así la embarcación se mantendría dando giros durante toda la jornada asiendo imposible la pesca.
En cuanto a los equipos elegidos llevamos nuestras tradicionales varas Samurai de albatros de 2,15 y 2,29, con reeles frontales medianos del tipo Abú garcía y okuma, cargados con monofilamento del 0,40 mm, las brazoladas de alambre del tipo entrerriano, con plomos del tipo volador de 110 grs. y anzuelos corvineros chicos, además de otro equipo compuesto por caña de dos tramo y reeles del tipo huevito.
Las carnadas masa con adobo para pizzas, otra con ajo picado solamente, caracol, tripa de pollo y abundante maíz puesto en remojo hace ya un par de meses.
LA JORNADA DE PESCA
La jornada de pesca comenzó por el atardecer, después de haber preparado todo lo
necesario en el Potoca´s como para pasar la noche, luces, toldilla, reflector, embolsador etc. El primer acuse de pique lo registro Nico, tratándose de un bagre blanco que rondo los seiscientos gramos y tomo el ofrecimiento de maíz y masa, tras lo cual en mi equipo se registro un pique muy sutil, después de dejarlo comer bien clave la pieza tratándose en esta oportunidad de una boguita de unos ochocientos gramos, filmacion y al agua, si bien no era la boga que salimos a buscar ya la presencia de una aunque pequeña nos anunciaba que no habíamos errado el lugar, la noche cayo sobre nosotros con una calma muy grande sin viento y sin marejada alguna, cosa que no me gustaba del todo, los piques se siguieron
sucediendo para boguitas de hasta el kilo y medio al igual que los bagres blancos, esta el momento el mejor resultado hasta lo venia dando el encarne de unos cuanto granos de maíz y cubrirlos con la maza con ajo picado, pasada la medianoche los tamaños se fueron incrementando dándose bogas que rondaron ya los dos kilos y medio, dándose un caso muy curioso por lo menos para mi, en uno de los piques que registro Nico y después de esperar y clavar la pieza, comenzó a trabajar con su vara Samurai para sacarla de la profundidad del lugar, mientras me comentaba que se trataba de una pieza muy importante, por la forma de cabecear y las corridas que pegaba, no le fue fácil hacer que se rindiera, cuando al fin sobre el agua aparecieron casi planchadas dos bogas que superaban los dos kilos lardos
cada una, realmente es la primera vez que veo un doblete de bogas de ese tamaño, tras este doblete de Nico se dieron dos piques seguidos en distintas cañas en las cuales capturamos dos ejemplares de armado que rondaron entre el kilo y medio y kilo ochocientos, en toda la jornada los piques de boguitas y bagres blancos de hasta el kilo y medio no seso, promediando la cinco de la mañana se empezó a levantar un fuerte viento sur sudeste, con el cual el pique se corto por completo, levantándose una fuerte marejada la cual también nos movió un poco de nuestra posición de fondeo.
Promediando las siete y media de la mañana ya teníamos amarinada nuestra embarcación para emprender el regreso a la guardería del Keidel, con un cielo muy cargado de negro nubarrones.
La nocturna nos brindo una muy buena jornada para lo que se esta dando en horarios diurnos, mas halla de los mosquitos, mariposas negras y otros insectos que nos visitaron durante toda la noche, valió la pena realizarla con quien es mi mejor compañero de pesca mi hijo menor.
Luís María Bruno semanariodelpescador@gmail.com
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