1º Concurso Internacional de pesca del pejerrey en Gualeguaychu
En diálogo con Marcelo Flenche (uno de los organizadores) y después de la postergación del evento por la gripe A; se pudo realizar el concurso el 25/26 Julio.
Partimos con Pablo y Juan Manuel hacia Gualeguaychu Entre Ríos, allí nos estaba esperando un gran amigo Víctor Rebossio.
El sábado a la mañana entre inscripciones, control de subprefectura, control de fiscales y demás, hizo que partiéramos de la costanera de la ciudad por el Río Gualeguaychu hasta su desembocadura en el Río Uruguay como a las 10 hs. Una vez en la boca, nuevo control de Subprefectura, el visto bueno del barco que oficiaba como fiscal y tipo 1130hs se dio inicio a la primera jornada de pesca. Las lanchas partieron raudamente buscando las posiciones que cada uno consideraba favorita, la cancha de pesca se encontraba entre dos ensenadas que circundan la salida del Río Gualeguaychu.
El Río Uruguay nos recibió con un gran oleaje debido a los vientos de 8/10 nudos que había en ese momento. Víctor ubico su lancha cerca de unos juncales a unos 500 mts de la costa, de entrada y debido a los vaivenes propios de la largada y del oleaje sufrimos la rotura de una caña y de un reel. Por fortuna habíamos llevado uno de repuesto que me lo facilito mi hermano Isidro (gracias). Se daban piques de pejerrey pero chicos, cuando dieron la señal de que nos podíamos mover decidimos ir a un lugar mas profundo ubicado como a unos 4 km frente al hermoso balneario Ñandubaysal con una profundidad de unos 3.20 Mts, nos acomodamos y líneas al agua. Por comentarios y experiencias propias preparamos las brazoladas de 40 cm rematadas con un plomito. Se permitía 3 anzuelos por caña y como en esta zona se pesca mucho sin puntero, Pablo utilizo una línea sin el mismo y nosotros utilizamos un puntero liviano, anzuelos 1 ; 1/0, mojarrita entera y a esperar. Tuve que cambiar el color de las boyas ya que debido al fuerte oleaje no las visualizaba bien, utilice naranja/verde agua que se distinguían a la perfección. Pablo con multifilamento y nosotros con tanza Sufix 0,28mm con flotalíneas. Viendo el comportamiento de las brazoladas en el agua, decidimos preparar unas de 60 cm y con 2 plomitos para que se hundieran bien. Ahora sí en la dulce espera mientras nuestras boyas iban y venían, Víctor prepara el mate amargo y Pablo unos salamines caseros y pan con grasa, como para mantener la línea para el verano. Estábamos saboreando el picadito cuando se escucha la voz de víctor… Tengo uno ¡¡¡¡
Tengo uno ¡¡¡¡¡ gritaba……. Juan Manuel agarra la filmadora, Pablo el embolsador y de mi parte la cámara, con el equipo a full y haciendo distintas “tomas” y ante la mirada desesperada de víctor al que no le dábamos bolilla y luego de unos interminables segundos, le digo a Pablo… dale, sacáselo del agua, la verdad que se veía grande, pero como habíamos venido a disfrutar de unos días de amistad en este hermoso lugar, lo hicimos sufrir un poco. Fotos, abrazos y seguimos pescando (o al menos haciendo el intento) Pablo saca otro y el estruendo de una bomba nos indica de la finalización del primer día de pesca. Llegamos al barco fiscalizador , les dimos nuestro pejerrey el cuál fue colocado en una bolsa de nylon con el Nº 027 que era el de la embarcación, precinto y listo, estando allí, observamos que comparándolos con algunos era lindo pero….
Todos nos preguntaban cuánto pesa?... cuánto mide?.... nosotros no levamos ni metro ni balanza, así que tuvimos que soportar las cargadas de algunos por no llevar nada.. pero….
Llegamos a Gualeguaychu, guardamos la lancha y nos fuimos al centro de control. Qué sorpresa, luego de todos los controles, nuestro peje quedo 4ª y habíamos sacado solo 2 en todo el día. , mientras que la mayoría rondo los 20/30 ejemplares……
Así que con toda la alegría encima, nos fuimos a la chacra de Víctor a comer y dormir pero antes reparamos la caña y pudimos arreglar el reel roto, Teníamos el equipo completo a full. A la mañana siguiente me levante a las 0600 AM y prepare las cosas y el mate para despertar a mis compañeros a las 7 con unos buenos mates, mientras esperábamos la llegada de Víctor. Con los primeros rayos de sol partimos rumbo al club de pescadores y de allí a la boca del Uruguay donde estaba el barco control. Una helada hermosa que cubría de blanco todo el entorno nos vio llegar, esta vez no había vientos en superficie por lo que el hermoso Río Uruguay estaba tranquilo y a punto de convertirse en un gran espejo, tiramos nuestras líneas y al poco tiempo sacamos 2 pejerrey y perdimos algunos piques; el sol comenzaba a calentar nuestras almas, las boyas se distinguían de lejos, tanta tranquilidad actuaba como un gran sedante, mate y charlas de por medio solo ve vieron interrumpidas cuando las 3 boyas de Pablo se hundieron de golpe y la línea comenzó a virar hacia el canal, todo el equipo se preparo mientras Pablo luchaba y luchaba, la caña se arqueaba mucho, era grande (nos pedía que no lo hagan sufrir…..) pero no lo veíamos, hasta que se animó y comenzó a subir la caña, había tomado la mojarra de la ultima boya que tenía 80 cm, Juanma prepara el embolsador, y de repente aparecen unos bigotes largos, un hermoso bagre amarillo era el culpable, risas, felicitaciones y al agua.
Termino la jornada y todos partimos rumbo al barco y de allí a Gualeguaychu.
Nos recibieron con una gran mesa donde un exquisito asado vino espectacular luego de la jornada de pesca. Comentarios, anécdotas se repetían por doquier, hasta que dieron inicio al remate de las piezas cobradas, donde el importe de lo recaudado fue donado al hogar de ancianos.
Luego procedieron a la entrega de premios. Nosotros obtuvimos el 6º puesto con nuestro pejerrey de 47,50 cm y un peso de 800 grs .que fue una gran alegría y corono 2 días espléndidos que pasamos junto a Víctor en la hermosa ciudad de Gualeguaychu, disfrutando de la cordialidad y amabilidad que los caracteriza.
Agradecemos y felicitamos a nuestro colaborador y columnista Juan Carlos Ruiz por esta nota y fotos y por el 6º puesto obtebido
Juan Carlos Ruiz campanaba@yahoo.com.ar |