No todo es lo que parece, peces extraños en nuestras aguas.
Con el fin de brindarles los mas variados informes con respecto a este deporte esta semana convocamos al periodista deportivo Daniel Console, conductor del programa “El Diario Oral del Pescador” quien con mas de 40 años desempeñándose en diferentes medios recopilo un amplio archivo de casos curiosos que hoy comparte con nosotros. Los pescadores de caña, a través de décadas de recorrer ríos, arroyos, lagunas, canales y mares, seguramente tenemos alguna anécdota que mencionar con respecto a la captura o vista de una especie por lo menos desconocida o de otras latitudes. Esto viene a cuento de la aparición de un pez llamado vulgarmente “pez aguja”, y que no tiene nada que ver su presencia en nuestras aguas abiertas, es decir en libertad, aunque sí en acuarios. En ésta ocasión hemos podido observar a uno de ellos en el río Paraná, en San Nicolás, provincia de Buenos Aires. Su hábitat natural corresponde a la India, y Tailandia y la población tipo provienen del Ganges. Se adapta perfectamente en aguas salobres, por ello es extraño de encontrarlo en aguas dulces.
La misteriosa aparición de estas especies foráneas en nuestras cuencas, en libertad, alimentan nuestro espíritu por la pesca, pero además nuestra curiosidad como lo fue el caso de la captura de esturiones en el espigón de la Asociación Argentina de Pesca en el año 1996. También se lo encontró durante las tareas de monitoreo de desembarco de pesca artesanal realizadas en el paraje Comi Pini, cercano a la ciudad de Arocena, provincia de Santa Fe, y se suma el ejemplar capturado en la laguna Coronda por Nelson Cesar Kaczaluva, pescador artesanal de la zona, el cual pesó 1,320 kilos. Se estima que provienen de un criadero ubicado en la zona del río Negro, en la República Oriental del Uruguay, o de algún emprendimiento no declarado en ésa región. Si bien no hay indicios de la existencia de una población asilvestrada, la probabilidad existe y con ella el riesgo de efectos desconocidos sobre la ictiofauna autóctona. Más alarmante es el caso que se registró en el año 2011, donde la aparición en las aguas del río Paraná de un impresionante esturión conmocionó a la comunidad de pescadores de la localidad santafesina de Granadero Baigorria. El ejemplar, que midió cerca de un metro de largo y pesó más de cuatro kilos, quedó atrapado en las redes lanzadas por dos pescadores, acostumbrados a una fauna compuesta por sábalos y bogas entre otras especies. Aunque se desconoce si estas especies estén colonizando de apoco nuestros ámbitos queda abierta la sospecha y la incertidumbre con respecto a su capacidad de adaptación. Sobre el tema Beatriz Giacosa, bióloga del Museo de Ciencias Naturales Scasso, aseguró que si bien se registraron varios encuentros con esos peces norteños en el río Uruguay, el Río de la Plata y en el Paraná, hasta Rosario, los últimos ejemplares "estaban enflaquecidos y en muy mal estado, por lo que se pensaba que se habían extinguido", de todas formas el misterio queda instalado y de acá en mas seguiremos de cerca de estos enigmas de la naturaleza. Cosas vederes, Sancho… y las que nos resta ver.