Con un pesito más en el bolsillo, y saliendo embarcado podemos darnos el gusto de dar con dorados más importantes en cuanto a tamaños, utilizando bagre amarillo como carnada, algunos encarnan con anguila, la cual también es atractiva para los grandes paties que están en los canales, o como se ha dado en algunas esporádicas ocasiones, un perdido cachorro de surubí puede aparecer en la línea con este cebo. Si la temperatura supera los 25 grados en los bajos la tararira es un gran atractivo para los fanáticos de los señuelos o la pesca con mosca, inclusive suele mezclarse en esos mismos ámbitos doradillos y muchos aficionados solo salen a buscar esta especie.
En zona sur ya se pescan corvinas rubias, en los pozones de piedras más allá de Magdalena se logran atractivas cosechas haciendo de la jornada una paleta de posibilidades para el aficionado, debido a que dependiendo del guía y los conocimientos que tenga de los puntos clave se puede combinar pesca de pejerreyes de flote, bagres de mar y corvinas de fondo. Nuestros peces nos esperan a estar atentos al clima y adaptar equipos para cada ocasión.