POR HORACIO PASCUARIELLO SUPLEMENTO DEPORTIVO DIARIO CRONICA
Argentinos y paraguayos se enfrentaron por un cardumen
Días pasados en la localidad correntina de Paso de Patria se dio una situación inusual cuando pescadores argentinos y paraguayos se enfrentaron en medio del rio Paraná en disputa de un cardumen. Los inconvenientes comenzaron porque los pescadores de ambas márgenes venían siguiendo un cardumen de dorados y surubíes que se movía en la zona y como el límite está solamente delimitado por una boya amarilla por momentos los guías argentinos que utilizan señuelos y líneas con carnadas enganchaban los espineles y tenían que levantarlos, algo que molesto a los paraguayos. Hubo momentos de tensión cuando se retuvo una lancha local que pescaba en zona extranjera. Intentaron entregarla a la Armada paraguaya y la decisión que generó bronca de otros 70 pecadores que desafiaron a los paraguayos. Debió intervenir Prefectura Naval. “Hay un cardumen grande de dorados y surubíes que está subiendo por el río, hay espineles legales de los paraguayos y sucede que los guías de pesca argentinos llegan hasta la zona y cuando pescan enganchan los espineles y lo levantan, eso molesta a los paraguayos. Esto sucede porque los límites son muy cercanos”, comentó Pedro Barbosa, pescador de Paso de la Patria. “Se juntaron varios espineleros con motor chico y lanchas paraguayas y cuando una de las embarcaciones argentinas enganchó un espinel avisaron a la armada y llegaron los pescadores de Paraguay y los atraparon hasta que llegó la armada”, comenzó contando el pescador. “Los guías de argentina, por medio de un grupo de WhatsApp, comenzaron a avisar que uno estaba retenido y como estaban todos en la zona fueron al rescate. Rodearon las lanchas (de bajo porte) y a la Armada del Paraguay. Después apareció la Prefectura de Isla del Cerrito (Chaco)”, continuó. Asimismo, siguiendo con su relato indicó que en ese momento comenzaron las discusiones y las lanchas comenzaron a golpearse unas con otras, aunque no de manera violenta, pero finalmente los inconvenientes concluyeron tras la liberación de la embarcación retenida. “La bronca entre los dos lados comenzó a incrementarse por el cardumen que está subiendo, y puede darse otro enfrentamiento de nuevo, seguro. Los argentinos se están metiendo en lugares, según los límites, que le corresponden a los paraguayos. Esto sucede porque en esa zona se pesca mejor pero enganchan el espinel extranjero”, dijo Barbosa. El enfrentamiento sucedió en simultáneo y todos llegaron al mismo tiempo hasta el lugar. Los espineles son nailon gruesos que cuentan con alrededor de 60 anzuelos con carnada viva y tienen unos 200 metros de largo atravesando el río y son utilizados para pescar surubíes y dorados. Por su parte, otro guía de pesca que estuvo en el enfrentamiento, contó cómo sucedieron los hechos desde su perspectiva y resaltó que actuaron de esa manera por el accionar de los pescadores comerciales de Paraguay. “Se armó un conflicto con la armada paraguaya y los espineleros, nosotros cuando ellos cruzan para nuestro lado hasta el planchón no los corremos con la Prefectura como hicieron ellos. Nosotros no nos metemos, y ayer amarraron una lancha argentina que estaba a 50 metros de la boya del río (marca el límite entre países) y lo que nos enojó fue que los espineleros paraguayos fueron a agarrar la lancha y por eso saltamos”, comentó en su relato. “Éramos entre 60 y 70 lanchas, cuando llegamos la Armada sacó un arma, pero volvieron a Paraguay. Cómo las lanchas comerciales paraguayas le van a hacer eso a una lancha particular, no es su trabajo”, dijo indignado. Tras el conflicto, la Armada argentina recordó a los navegantes deportivos que las aguas jurisdiccionales argentinas, en la zona de confluencia de los ríos Paraguay y Paraná, se halla claramente delimitada por la boya de color amarillo en el kilómetro 1241 sobre el río Paraná. La situación no pasó a mayores, pero hay preocupación porque vuelva a ocurrir un hecho similar en el sector.Fuente: Diario El Litoral
Encontró el antebrazo de un hombre en la panza de un tiburón
Diego Barría, de 32 años, estaba desaparecido desde hacía más de una semana. “Le abrí la panza al tiburón y encontré un antebrazo con un tatuaje”, contó el pescador en un audio enviado a un amigo. Pescadores de Comodoro Rivadavia encontraron este último domingo pasado los restos de un joven desaparecido hace varios días dentro de un tiburón. La noticia causó conmoción en la comunidad local y nacional. Uno de los pescadores que encontró pedazos del cuerpo del hombre en la panza del tiburón contó en un audio -enviado a un amigo- algunos detalles del escalofriante hallazgo. El pescador pudo identificar que en la piel del antebrazo había un tatuaje de colores verde, rojo y rosa y perfilaba una leyenda difícil de comprender. “Tuve tanta mala suerte que lo encontré yo. Fui a pescar y se me da por abrir la panza del tiburón y encontré un antebrazo con un tatuaje”, contó el hombre en un mensaje que hizo público el Diario Jornada. “Alzamos las cosas, vinimos a Prefectura de Caleta y sí, era él”, agregó. Por su parte autoridades confirmaron la muerte de Diego Alejandro Barría, de 32 años “A ese lo pescamos a las 8 y media, a las 9 alzamos todas las cosas y fuimos a Caleta. Le comentamos lo sucedido, le entregamos la bolsita con los restos humanos. Después me pasaron una foto con el antebrazo con una rosa que decía ‘Josefina’, se la mostré al de Prefectura y me dijo que sí, que era él”, cerró. Diego Barría, de 32 años, fue visto por última vez el 18 de febrero cuando salió de su casa por la tarde para dar un paseo en su cuatriciclo en la zona de Rocas Coloradas. El joven no regresó y, tras varios días de búsqueda, apareció el vehículo dañado.
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