Causas del siniestro
De acuerdo a lo que pudo saber EL TELEGRAFO, la embarcación habría comenzado a hacer algo de agua por la proa, lo que provocó nerviosismo en los tripulantes, que ante el nerviosismo provocado decidieron ir todos a proa. Esta maniobra desestabilizó la pequeña embarcación –una chalana de aluminio–, que terminó dándose vuelta.
Las condiciones meteorológicas al momento del siniestro eran adecuadas, por cuanto los vientos no superaban los 20 kilómetros por hora en las ráfagas, de dirección Oeste, por lo que se puede presumir que el río no estaba demasiado picado.
Según se indicó la misma había efectuado el despacho correspondiente.