Uno de los peces más consumidos de la Amazonía de Brasil entra en la lista de especies amenazadas y pescadores buscan soluciones
• El tambaqui –también llamado cachama o gamitana– fue incluido en la lista nacional oficial de especies amenazadas, lo que generó temor entre los pescadores artesanales amazónicos que dependen de esta especie para su sustento.
• Este pez fue clasificado como Vulnerable debido a las proyecciones sobre la disminución de su población de un 43.4 % en tres generaciones, como consecuencia de la pesca intensiva.
• Según el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático, desde finales de octubre, su pesca podría prohibirse en Brasil si no se implementa un plan de recuperación.
• El pez ballesta gris también se incluyó en la lista de 490 especies de peces e invertebrados amenazados, lo que provocó reacciones entre los pescadores artesanales y la industria pesquera.
Cinco datos clave
Josué de Castro, pescador amazónico durante 38 años, dijo estar muy sorprendido al enterarse de que el tambaqui –también conocido como cachama o gamitana–, un pez que representa el 20 % de sus ingresos, es ahora una especie amenazada en Brasil y es posible que ya no se permita su captura.
“Tendrá un gran impacto en la vida de los pescadores y las comunidades ribereñas que dependen de la pesca”, dijo Castro, residente de la comunidad de Sao Raimundo do Jarauá, en el norte del estado de Amazonas, en una conversación telefónica con Mongabay. “En nuestra zona, no creo que esté en peligro de extinción todavía; aún quedan muchos ejemplares”.
El tambaqui (Colossoma macropomum), uno de los peces más consumidos en la Amazonía brasileña, fue incluido en la lista nacional oficial de especies de peces y fauna acuática invertebrada amenazadas, publicada el 27 de abril por el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático (MMA). Desde finales de octubre, su pesca podría prohibirse en todo el país si no se implementa un plan de recuperación para entonces, declaró Braulio Días, director de conservación y uso sostenible de la biodiversidad del MMA.
“La inclusión en la lista no implica una prohibición de pesca, siempre y cuando se apruebe un plan de recuperación de su población» propuesto por expertos bajo la coordinación de la MMA, declaró Días a Mongabay mediante mensaje escrito. Añadió que la Ordenanza Nº 1.666, publicada el mismo día que salió la lista, estableció un plazo de 180 días para que esto ocurriera, es decir, hasta el 25 de octubre.

Un tambaqui en el Mercado de pescados de Manaos, en Brasil. Foto: Thorke Østergaard vía Wikimedia Commons
El tambaqui, objeto de una intensa presión pesquera en su hábitat natural durante las últimas décadas, ha sido catalogado como Vulnerable debido a las proyecciones sobre la disminución general de la población de un 43.4 % en tres generaciones, según el Sistema de Evaluación del Riesgo de Extinción de la Biodiversidad (SALVE), gestionado por el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio). Este es el organismo brasileño encargado de las unidades de conservación, es decir, las áreas naturales protegidas en Brasil.
El tambaqui, ampliamente distribuido en las llanuras aluviales del río Amazonas y en la gran mayoría de sus principales afluentes, se encuentra de forma natural en los estados norteños de Acre, Rondonia, Amazonas y Pará y se está extendiendo por toda Sudamérica a través de la acuicultura, según ICMBio. En los últimos 20 años, la disminución general de la población se ha compensado parcialmente con el suministro a gran escala de tambaqui de cultivo, añadió ICMBio, aunque no es posible cuantificar con precisión el impacto de la acuicultura en la reducción de la presión sobre las poblaciones silvestres.
Conscientes de las posibles pérdidas, los pescadores se asociaron con investigadores y solicitaron la ayuda del Ministerio de Pesca y Acuicultura (MPA) para revertir la inclusión del tambaqui en la lista de especies en peligro de extinción, o al menos para que se flexibilice en determinadas situaciones, según declaró Igor Hister Lourenço, analista de investigación y desarrollo del Instituto Mamirauá para el Desarrollo Sostenible. Se trata de una organización social promovida y supervisada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, centrada en la investigación, la gestión de los recursos naturales y el desarrollo social, principalmente en la región de Solimoes Medio del estado de Amazonas.

Las especies de fauna en riesgo de extinción en cada bioma de Brasil para 2026. Mapa: ICMBio/IBGE/Banco Mundial

Nivel de peligro de extinción en la que se encuentran las especies de fauna en Brasil. Gráfico: ICMBio
“Es complejo aplicar esto a toda la cuenca”, declaró Lourenço, residente del estado de Amazonas y seguidor de cerca de la situación pesquera de la zona, en conversación telefónica con Mongabay. “Esta zona aún es rica en tambaqui. Abunda aquí, mientras que en algunas regiones, como la del río Madeira, ya había desaparecido y ha vuelto a aparecer en los últimos años. Hubo un largo periodo sin ellos, pero ahora están reapareciendo. Por lo tanto, imponer una restricción general es, cuanto menos, cuestionable”, opinó.
Lourenço afirmó que no se consultó a los pescadores, lo cual es un error, no solo por la falta de información sobre la cuenca amazónica y las distintas realidades que existen en toda esta zona, sino también por la escasa información relacionada con la dinámica de la pesca artesanal.
“Estoy de acuerdo en que las poblaciones de tambaqui son extremadamente bajas en algunas regiones, pero existen problemas técnicos relacionados con la pesca: cuanto menor es la población, más difícil es capturarla. Por lo tanto, estas poblaciones no necesariamente se extinguirán”, dijo Loureço. “Cuando resulta demasiado costoso pescar una especie con poblaciones reducidas, lo que sucede es que se diversifica la producción y eso ha ocurrido con frecuencia a lo largo de los años”.

El tambaqui, ampliamente distribuido en las llanuras aluviales del río Amazonas y en la gran mayoría de sus principales afluentes, se encuentra de forma natural en los estados norteños de Acre, Rondônia, Amazonas y Pará y se está extendiendo por toda Sudamérica mediante la acuicultura. Foto: Brian Gratwicke vía Flickr (CC BY 2.0)
Ausencia de datos en las comunidades tradicionales
En su evaluación de riesgos, ICMBio señaló que los únicos datos disponibles sobre desembarques pesqueros corresponden a áreas no protegidas, que representan el 61 % de la extensión de la distribución de las poblaciones naturales de tambaqui, pero no hay datos formales de las unidades de conservación y los territorios indígenas, que en conjunto representan el 39 % y estarían en bajo riesgo de extinción.
La comunidad de Sao Raimundo do Jarauá se ubica en la Reserva de Desarrollo Sostenible de Mamirauá, un área protegida que permite la gestión sostenible de los recursos naturales por parte de las comunidades tradicionales. Castro, quien también es vicepresidente de la Colonia de Pescadores Z-23 de Alvaraes, expresó su temor a los efectos de una prohibición, dada la fuerte competencia con la cría de tambaqui en la región.
“Trabajamos con peces de lago, no tenemos piscifactorías. Entonces, ¿los que tienen piscifactorías tendrán derecho a pescar tambaqui mientras que nosotros no?”, preguntó. “El Gobierno debe analizar este aspecto y debemos debatir estas situaciones porque no es justo que la carga recaiga solo sobre nosotros, mientras que los dueños de piscifactorías —empresarios con grandes explotaciones que producen mucho tambaqui— conservan el derecho a pescar”.
La finalización de un plan de recuperación para el tambaqui para octubre es una prioridad, afirmó Roberto R. Gallucci, coordinador general del departamento de gestión compartida de recursos pesqueros de la MMA. “La MMA ha establecido un cronograma y ha definido los pasos necesarios para finalizar el plan de recuperación para octubre”, respondió a Mongabay en un mensaje escrito.
Según Gallucci, el plan se está elaborando en colaboración con la MPA e incluye a representantes de la comunidad pesquera, organizaciones de gestión ambiental y pesquera e investigadores. Añadió que la MPA presentó un borrador del plan el 12 de junio, al que calificó de «crucial».
En un comunicado enviado por correo electrónico, la MPA indicó que está recopilando y presentando información técnica a la MMA para el plan de recuperación del tambaqui. No respondió a la solicitud de Mongabay de una copia del borrador.

Vía fluvial en Brasil. Foto: Jecogeo vía Wikimedia Commons (CCB 4.0).
Más especies en peligro de extinción
El pez óseo marino ballesta gris (Balistes capriscus) también se incluyó en la lista de especies en peligro de extinción, lo que provocó reacciones entre los pescadores artesanales y la industria pesquera. Conocido en Brasil como peroá, es muy popular en el sudeste del estado de Espírito Santo, donde los pescadores de la ciudad de Guarapari se movilizaron contra una posible prohibición.
“Castigar a los pescadores artesanales de Guarapari por la inclusión de la especie en una lista nacional es una medida desproporcionada”, declaró Adrián Christian, presidente de la Asociación de Pescadores de Guarapari (Aspeg), al portal de noticias Folhaonline.es. “A diferencia de otras regiones, donde las flotas industriales pueden poner en peligro las poblaciones de peces, los pescadores afiliados a Aspeg utilizan métodos de bajo impacto, preservando así la biodiversidad local”.
Según la MMA, también se está dando prioridad a un plan de recuperación para el peroá.
Sin embargo, estos planes no siempre son efectivos, afirmó Cadu Villaça, jefe del Colectivo Nacional de Pesca y Acuicultura, señalando la situación del pargo rojo (Lutjanus purpureus), cuyo estado empeoró de Vulnerable a en Peligro de Extinción, a pesar de un plan de recuperación.
“Por un lado está MMA y por el otro MPA, compitiendo por sobresalir, mientras el pargo rojo sufre las consecuencias”, escribió Villaça, instando a una profunda reflexión sobre cómo gestionar los recursos pesqueros. “Necesitamos llegar a la gente; necesitamos influir en las manos que desenganchan los peces y en las mentes que deciden permanecer en zonas donde se capturan grandes cantidades de una especie o de un tamaño específico. No reconocemos este esfuerzo y eso es lamentable”.
En total, 490 especies forman parte ahora de la lista de fauna amenazada de peces e invertebrados. El bagre blanco (Genidens barbus) y la corvina rubia (Micropogonias furnieri) ya figuraban en la lista, pero su situación está siendo revisada tras la apelación de la MPA.
*Imagen principal: tambaqui (Colossoma macropomum), Amazonía, Brasil. Foto: w_endo vía iNaturalist (Dominio público)
Karla Mendes es reportera de investigación para Mongabay en Brasil y la primera brasileña en ganar el Premio John B. Oakes al Periodismo Ambiental Destacado. Miembro de la Red de Investigadores de la Amazonía del Pulitzer Center, también es la primera brasileña y latinoamericana elegida para la junta directiva de la Sociedad de Periodistas Ambientales (SEJ). Además, fue nominada para la presidencia de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI). Lea sus artículos publicados en Mongabay aquí. Encuéntrela en LinkedIn , Instagram , Threads , Bluesky y .
Esta nota fue publicada en inglés en Mongabay el 28 de julio de 2026, editada por Alexandre de Santi.
Para citar este artículo:
Karla Mendes (2026). Los pescadores luchan por encontrar soluciones mientras Brasil incluye al tambaqui en la lista de especies amenazadas. Noticias de conservación de Mongabay. DOI: https://doi.org/10.66709/news-324655